martes, 10 de abril de 2018

Día lluvioso, día jubiloso

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Ya he perdido la cuenta de los días de lluvia que llevamos desde febrero, pero son muchos. Y está muy bien porque muchos nunca es suficiente y porque ahora los campos, empapados, lucen preciosos. Los jardines están exuberantes con tanto verde y el aire es limpio, o al menos mucho más limpio que a primeros de año, cuando creíamos que nunca más veríamos un gota de agua caer del cielo. 

El agua sigue cayendo, afortunadamente, y cada vez me gusta más que llueva. Es una hermosura, sobre todo sabiendo que en cuanto un rayito de sol aparezca entre las nubes, el brillo de parques y jardines será reconfortante. Mayo será una orgía de rojos, amarillos, azules y violetas, ya veréis.

Es la primavera, que trae entre los dedos su derroche de vida, y también nos hace florecer a nosotros.  

Disfrutad de la lluvia ahora, que luego se hará de rogar.

Así, pues, felices días de lluvia, días primaverales.


 
 
 

Paseando por Múnich. Alemania


Mari Carmen